TORERO, ¿ERES COBARDE O GILIPOLLAS?

publicado en: CULTURA Y ESPECTÁCULOS, SOCIEDAD | 1

Quien me conoce sabe que no soy ni vegano ni vegetariano, que como carne como mucha gente hace en su dieta diaria y que aun siendo consciente de que en muchas ocasiones los animales de los que procede la carne que como no han tenido precisamente una vida y muerte digna, estoy manifiestamente contra el toreo.

Vale, que ahora es cuando algún vegano o vegetariano me responde con todo el derecho del mundo que mi actitud es una hipocresía, pues sabiendo lo que he comentado antes, no es de recibo entonces estar contra el sufrimiento del toro cuando soy de aquellos que mantienen el mercado de la carne que acaba en mi plato.

Pero si bien entiendo su punto de vista, debo reconocer que poco a poco, ya que me gusta comer carne, procuro que sea lo más ecológica posible y que incluso cuando voy a comprar huevos los elijo de granjas en las que las gallinas viven en libertad dentro de la granja, por ejemplo.

Aclarado esto, hay algo que no puedo comprender y es eso de mezclar el arte la tauromaquia.

Es cierto que el traje de luces que visten los toreros son verdaderas obras de arte y que no todo el mundo lo puede hacer. No es una camisa ni unos tejanos, sino que son verdaderas joyas que lucen quienes deciden jugarse la vida delante del toro.

Pero aparte de eso, para mi el toreo es una aberración.

Vale, que los toros viven en las dehesas libremente hasta que llega su hora, y en cambio los animales destinados al consumo viven en condiciones deplorables, (cosa que las leyes, poco a poco, lo van cambiando) y que su muerte es igualmente cruel, ya sea por electrocución como por desangrado o de un golpe en la cabeza. Pero en contra de lo que ocurre con el toreo, no se hace un espectáculo de ello ni se hace sufrir al animal como al toro desde que entra en el ruedo.

Argumentan los defensores del toreo que si no existiera este, el toro bravo se extinguiría.

Y me pregunto, ¿Es una raza que si no fuese por el toreo se habría extinguido hace años?. Si la respuesta es “sí”, entonces significa que estamos manteniendo una especie de forma artificial contra lo que es la evolución de las especies. La que no se adapta, desaparece. Y eso no es cuestión del hombre, sino de las leyes de la naturaleza.

Si la respuesta es “no”, entonces, ¿a qué viene esa tontería de que se extinguiría si no se torea?.

Y si tanto les preocupa su extinción, pues que los gobiernos dediquen una de tantas partidas que se invierten en cosas que a veces no comprendemos para conservar al toro bravo y así se acaba el problema. Y el toreo, claro.

Pero no es la extinción del animal lo que les preocupa, sino que dejarían de recaudar pingües beneficios amén de las subvenciones de turno que reciben cuando las piden y se les otorgan, lo que nos lleva al punto de entender que no es cuestión de extinción o no del animal, sino un puto asunto de pasta.

Y hacer dinero del sufrimiento animal es inhumano, y enfrentarse a un toro que parece ser que antes de la corrida está algo puteado para que salga con más mala leche y garantice así más espectáculo, nos lleva a la pregunta que abre este post:

Torero, ¿eres cobarde o gilipollas?

Vale, que muchos dirán que para ponerse delante de un toro hace falta tenerlos bien puestos, pero eso sería así si el torero saliera él sólo, sin las ayudas que saltan al ruedo cuando el torero cae, o cuando este cede el protagonismo a los banderilleros o a los picadores para tomarse un pequeño respiro mientras los demás siguen con su tortura, la cual agota al animal a la vez que le destroza la musculatura en la que le clavan las banderillas y la puya.

Vamos a ver. Valor es lo que hace falta para luchar para salvar la vida de uno a riesgo de perder la propia como hacen los rescatadores.

Valor es lo que hace falta para salir a la calle y evitar delitos y asesinatos, tal como hace la policía.

Valor es enfrentarse a una enfermedad nueva contagiosa que puede acabar con la vida de mucha gente sin posibilidad de ver al enemigo y arriesgándose a contagiarse durante la investigación.

Hay tantas y tantas cosas que demuestran valor y no tienen nada que ver con el toreo que no puedo dejar de preguntarme qué concepto entienden los toreros y sus defensores como “valor”.

El torero sale armado con un capote para despistar al animal, con una espada para matarlo y con una cuadrilla de ayudantes que le “relevarán” a ratos, es decir, que no es uno sólo, sino que son varios contra un toro que no tiene ni puta idea de qué hace ahí frente a alguien a quien no le ha hecho nada pero que se entretiene en marearlo y cuyos amigos le clavan banderillas sin venir a cuento.

Y salir en esas condiciones, por más que no lo quieran reconocer, no es de valientes, sino de cobardes o de gilipollas. Y me explico:

  • Si te enfrentas a algo (un toro en este caso) sabiendo de tu superioridad numérica (cuadrilla) y de medios (estoque, banderillas, caballo y puya) , entonces no eres valiente, sino un cobarde que sale con ventaja aunque algunas veces salga mal, a lo que nos lleva a la segunda opción.
  • Si te enfrentas a algo (un toro en este caso) sabiendo que puedes morir porque una cornada te puede mandar al otro barrio en un momento, entonces eres gilipollas.

 

Por eso, señor torero, elija: ¿es usted un cobarde o un gilipollas?.

Salut!

P.D.:  Y no, no me alegro nunca de la muerte de un torero.

Una respuesta

  1. Completamente de acuerdo, ponerse ante un toro es una majadería y los que les aplauden aún más. ¿ tradición? también se hacían sacrificios humanos y también era tradición, cada siglo tiene sus usos y costumbres como cada cultura y evolucionan, los que no evolucionan se quedan en el pasado y si al menos se quedaran con las cosas buenas del pasado…. Pero en este caso…..

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