O SE PONEN NEURONAS, O ESTO SE NOS VA DE LAS MANOS

Se nos está yendo de las manos, y eso ya tiene difícil solución.

Está claro que el problema de la relación Cataluña – España y viceversa lleva años siendo, como menos, compleja. Y por lo visto, este año nuestros queridos políticos han apetecido de complicarla aun más.

Después de años solicitando la Generalitat reunirse con Madrid para reestudiar las relaciones económicas entre los dos interesados y ver que la respuesta es una total falta de interés para tratar el tema, la Generalitat decidió el pasado mes de septiembre cambiar las leyes para justificar una consulta popular acerca de la independencia de Cataluña respecto del resto de España para ver si de este modo los del “eterno no” se enteraban de que algo no estaba yendo por buen camino.

En esa consulta se repartieron más hostias que en el Vaticano un día de eucaristía, lo cual dio pie a que muchos que iban / íbamos a votar “no” a la independencia, votásemos “sí” para ver si de este modo los de Madrid se enteraban de que estábamos cabreados con ellos.

Madrid se empeñó en decir que no íbamos a votar,… y votamos. Con los impedimentos que nos impusieron desde Madrid, incluyendo ataques a servidores donde estaba el “censo universal” que permitía votar en cualquier mesa electoral, requisamiento de urnas, porrazos a diestro y siniestro por parte de la policía mandada expresamente desde Madrid… pero aun así votamos más de 2 millones de ciudadanos.

Y el resultado fue un “sí” rotundo a la independencia, lo cual parece ser que sorprendió a propios y extraños, pues los primeros no habían preparado nada para el ansiado “sí” y los otros esperaron a que el “no” ganara en una consulta en la que para el “no” no se hizo campaña alguna y no tenían nada previsto por si ganaba el “sí”. Vamos, que estamos gobernados por unos presuntos ineptos que nos cuestan un pastizal cada mes.

Visto el resultado, el President Puigdemont no podía hacer más que cumplir su compromiso y declaró la República Catalana que unos segundos más tarde, dejaría en barbecho para ver si así desde Madrid se sentaban a hablar.

Pero claro, eso sería posible si en Madrid hubiese alguien con dos dedos de frente con ganas de llegar a un acuerdo sobre todo para impedir que una parte importante de España se largara como si nada. Y para ello en lugar de buscar una mesa y un par de sillas, buscó la Constitución y se dedicó a jugar al gato y al ratón con Puigdemont. “Que si has declarado la independencia”, el otro “que te mando lo que he dicho”, Mariano “dímelo clarito que no lo entiendo” (muy listo no parece este hombre, la verdad) y el otro “lo que dije lo tienes ahí, tú mismo”… y así hasta que Mariano, que parece que estaba buscando una excusa para liarla parda, amenaza con un artículo constitucional para intervenir el Govern de la Generalitat.

Entonces, como para quedar bien, Mariano le dice al President que si convoca elecciones para aclarar todo esto, no tirará adelante el artículo 155 de la Constitución, y Puigdemont, que no parece tener ganas de que la cosa se lie más, las convoca para Enero con la esperanza de que Marianico cumpla su palabra… pero no. Aun con elecciones, el Presidente del Gobierno dice que como él es el que manda, pues aplica ese artículo del que tanto se habla. Es decir, que Rajoy tiene, presuntamente, la misma palabra que un trolero compulsivo, como si estuviese aun en campaña electoral, vamos. Pero eso sí, Mariano convoca elecciones para el 21D, no sea caso que alguien se piense que no es demócrata, ¡parfavaaaaar!

Visto que el Presidente no cumple, Puigdemont parece que sí lo hace aunque sea sobre pies de un cemento que aun no ha fraguado. Hay una reunión parlamentaria donde se vota si se tira adelante o no la República, y sale que sí, que adelante, con lo que la Presidenta del Parlament da por iniciado el proceso de desconexión con España para la creación de la República Catalana. Porque como el 155 se iba a aplicar sí o sí, pues de perdidos al río.

Y así como quien no quiere la cosa, Marianico aplica el artículo 155 de la Constitución que le permite destituir a toda la Mesa del Govern y mete a mandar en lugar del President a Soraya, quien no parece tener huevos de venir en persona a dar la cara y gobierna así como por Skype o por Whastapp, vamos. Y mientras todo esto ocurre, Puigdemont se larga a Bélgica con su gobierno para ser el altavoz internacional de lo que se está liando aquí.

Pero claro, Mariano se lo toma como una chulería y a la que tiene a mano a 8 de los Consellers que regresan de Bélgica a dar la cara ante la justicia, los enchirona con unas leyes que según algunos jueces de Madrid, las está ajustando a lo que a él le parece y no a la realidad, tirando para ello de una jueza que no parece estar muy por la labor, porque tomar declaración de los detenidos mientras consulta su móvil y sin la presencia de sus abogados,…. pues va a ser que no es muy profesional, presuntamente, claro, no nos metamos en camisas de once varas.

¿Resultado?, 8 consellers elegidos democráticamente entre rejas, el President y 4 de sus consellers en Bélgica donde están en libertad vigilada y no pueden salir del país por la petición de busca y captura emitida por la citada jueza y mandando en la Generalitat un partido que no ha sacado ni un 9% de votos en Cataluña. Y aquí, la gente saliendo a la calle cortando carreteras y puteando a quienes, estemos o no por este asunto, nos pilla en medio del fregao… y no te quejes.

Y por si esto fuera poco, se pretende prejudicar a Madrid con un paro general…. en Cataluña. Es decir, que en lugar de “fastidiar a España” a quienes fastidian es a Cataluña, donde parecía que empezábamos a salir de la crisis y ahora paran la economía dejando de trabajar, como si los autónomos y pequeñas empresas nos pudiésemos permitir un día sin facturar (porque quienes lo organizan parece que no se enteran de que los autónomos, si no trabajamos, no cobramos, ya ves que cosas).

Y cuando lo comentas siempre oyes quien te pide que “hagas un esfuerzo”, que “ahora es el momento de demostrar estar unidos”,… pero quien suele dar esas explicaciones suele ser quien tiene directa o indirectamente una entrada económica garantizada, o tiene suficientes ahorros (¡sí, hay quien tiene ahorros!) que le pueden permitir no trabajar unos días.

Eso sí, cuando tengamos que ir a pagar la hipoteca, el alquiler o pedir suministros, les diremos que no podemos, pero “que hagan un esfuerzo, que es el momento de estar unidos” (no se, pero me temo que si le digo esto al banco, la carcajada se oye desde Gibraltar).

Si queremos parar el país, no paremos el nuestro, “no fotem”!

Y la tensión va en aumento hasta el punto de que he visto cosas que nunca había vivido, como que alguien deja de hablar de política si ve que alguien se acerca porque no sabe si puede reaccionar mal. O gente que me explica que en el trabajo dejan de hablar cuando entra en el lugar donde están comentando algo.

Y hemos llegado a este punto por unos ideales que hacen reaccionar de forma visceral en lugar de hacernos pensar con la cabeza, cosa que ha quedado demostrado que algún presidente de Gobierno no parece hacer demasiado a menudo.

Si lo pensamos fríamente (a ver si podemos dejar la visceralidad de lado) nos daremos cuenta de que todo esto es resultado de hacer mal las cosas. Pero no nosotros, sino ellos. Y a causa de esas cagadas, quienes estamos empezando a hacer las cosas mal somos nosotros.

Según unas grabaciones que han salido a la luz a raíz de las intervenciones de la Guardia Civil en los centros de comunicación de la Generalitat, en una conversación entre Junqueras, Romeva, Josep Lluis Salvadó (Secretario de Hacienda catalán)  con el asesor especial en materia de difusión institucional del Gobierno catalán, Raúl Murcia Tobalo, ‘Muto’, reconocen que la cosa está muy verde y que no se ha preparado nada para tirar adelante la tan ansiada República. Y ahora resulta que Tardà suelta en la radio que “no había mayoría social para la República”. ¿PERDONA?.

Vamos, que tengo la sensación de que nos han tomado el pelo con un hacha y que ahora todos aquellos que están cortando carreteras, que están incluso preparando un viaje a Bélgica (que algo debe costar) están movilizados por algo que ni estaba preparado para tirar adelante, ni había suficiente fuerza social para ello.

Entonces ¿a qué estamos jugando?

Porque la broma, de entrada, ha costado que más de 2.000 empresas trasladen sus sedes sociales fuera de Cataluña, el paro parece que va en aumento, la economía se ha ralentizado una burrada ya que por ahora tres cruceros han pasado de atracar en Barcelona y los hoteles están viendo cómo sus reservas se van anulando. Y eso sin contar los daños a manifestantes en las cargas policiales en las que un joven ha perdido un ojo a causa de una pelota de goma además de las diferentes heridas sufridas por quienes estaban frente a las fuerzas antidisturbios enviadas por Madrid.

Después van saliendo informaciones que parecen levantar alguna que otra liebre, como el tema de los recortes de los que se acusa siempre a Madrid y resulta que esos recortes tienen más que ver con la gestión económica de la Generalitat que con los de Madrid, aunque eso no quita la vergonzante situación de “las cloacas de Interior”, que esa es otra.

Ah, y recordemos que durante un montón de años en Cataluña se ha pagado unos céntimos de más por litro de combustible para tapar el agujero de la Sanitat… ¡y parece que aumentó! (Si alguien tiene información de esto, le agradeceré que la incluya en una respuesta a este post)

Y si aun así no está claro que aquí tenemos un grave problema de honradez política en la  Sanitat Catalana que en 2012 ya se denunció en los videos de “Cafè amb llet” entonces tenemos un problema en la Sanitat y una venda en los ojos que no nos permite ver más que lo que nos interesa o va de acuerdo con lo que queremos oir (“sesgo de confirmación”, lo llaman)

Al final tenemos:

  • Se declaró la República Catalana sin tener nada preparado para su funcionamiento;
  • Los que llevaban todo este asunto no han preparado nada para ello;
  • A posteriori se reconoce que no había suficiente mayoría social para la República Catalana, ergo el independentismo no es mayoría en Cataluña por más que hayan insistido en que sí era mayoría;
  • Los recortes de los que tanto se acusaba a Madrid tienen “algo” de origen en Cataluña:
  • En Cataluña manda un partido que no fue elegido ni por el 9% de los votantes en las últimas votaciones autonómicas;
  • Quien substituye a Puigdemont ni ha pisado la Generalitat, por lo visto gobierna desde el Whatsapp o Skype (quizá no se atreva a venir, que también es eso);
  • La sociedad catalana está cada día más tensa y propone paros que en lugar de perjudicar a Madrid perjudicará a la economía catalana, pero aun así lo ven como una manifestación necesaria (!);
  • Más de 2.000 empresas han trasladado su sede social fuera de Cataluña, con el riesgo de que detrás vayan las fábricas y eso aumente aun más el paro;
  • E internacionalmente no parece que haya mucho interés en reconocer una República en esas condiciones, por más que nos vendan que sí.

Eso sí, la CUP, que es la que obligó a poner fecha para la consulta de la independencia a cambio de aprobar los presupuestos, calladita, no parece que haga mucho ruido, sólo lo justo e imprescindible, no sea que alguien les recuerde quien forzó la máquina que nos ha traído a esta situación.

Y aun así, la gente sale a la calle a manifestarse, a cortar calles, a hacer paros y a salir hacia Bruselas para defender algo que no parece estar sobre sólidos cimientos.

Vale, que son presos políticos y eso no hay por dónde cogerlo, pero dudo mucho que yendo a Bélgica eso cambie (recordemos que España tiene un montón de resoluciones de la UE que cumplir y no parece que le importe mucho ni cumplirlas, ni a Europa que las cumpla). La única solución para que queden libres sería que el asunto llegue al Supremo, donde las cosas parece que se hacen como es debido y sólo por el hecho de que quien ha metido entre rejas a los políticos no tiene poder sobre ese ámbito, lo mismo se archivan las causas, no sé. A ver si algún abogado en la sala puede echar luz al asunto.

Y hasta entonces quizá que nos calmemos todos un poco, volvamos a nuestros quehaceres diarios para poder pagar las facturas y poner el plato en la mesa a nuestros hijos.

La verdad, con todo lo que veo, me siento vergonzosamente engañado. Quizá no tenga razón, vale, pero me siento engañado.

Y si no se pone algo de sentido común por todas las partes implicadas, esto se nos va de las manos.

Salut!

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