REGALAR FOTOS O CÓMO DEJAR QUE OTROS GANAN PASTA DE NUESTRO TRABAJO

publicado en: FOTOGRAFÍA, PROPIEDAD INTELECTUAL | 0

“¿ME REGALAS TUS FOTOS? ES QUE ES UNA COLABORACIÓN Y ASÍ TE PROMOCIONAS”

Esta es la frase que se esconde detrás de muchas propuestas de colaboración fotográfica para “promocionar” el trabajo del fotógrafo y que de este modo le lluevan ofertas por doquier (las cuales no llegarán nunca).

En muchas ocasiones los fotógrafos profesionales reciben propuestas de colaboración a cambio de promocionar sus trabajos en las redes sociales, en las revistas, en los periódicos… y muchos caen en las garras de esos gorrones de la imagen a cambio de una promoción que, no nos engañemos, nunca llega o, al menos, yo no conozco a nadie que esa colaboración le haya reportado algún trabajo. (A mí, NUNCA me ha llegado ningún trabajo por colaboración alguna, y he hecho algunas).

Claro que siempre están los aficionados quienes a cambio de un crédito a pie de foto son capaces de vender su alma al diablo. Créditos que, una vez vistos, no los recuerda ni el tato y su foto habrá servido para que otros ganen dinero a su costa.

Los que nos dedicamos o intentamos dedicarnos a la fotografía profesional difícilmente caemos ya en este tipo de trampas. Si regalamos nuestro trabajo no merece la pena dedicarse a ello si lo que hemos aprendido sirve para que otros ganen dinero a nuestra costa sin que nosotros saquemos nada en cuanto a remuneración económica. Y no nos engañemos, si queremos vivir de la fotografía que tanto nos gusta no podemos regalar las cosas a menos que nos regalen a nosotros lo que comemos, el alquiler / hipoteca, el coche… pero me da que va a ser que no.

Entonces es cuando aparece el aficionado, ese contable, arquitecto, camarero, médico, informático… que ve una oportunidad de enseñar su trabajo a cambio de que su nombre aparezca a pie de foto sin pensar que por ese ataque de ego o vanidad, alguien saca una pasta que el autor no ve.

Claro que pensará que no importa, pero si es, por ejemplo, arquitecto, ¿estaría dispuesto a regalar un proyecto a cambio de que digamos que ese arquitecto es de lo mejor y así gane contratos? Si es un médico, ¿estará dispuesto a curarnos gratis a cambio de que lo propaguemos a los cuatro vientos para promocionarlo? Ese camarero que manda sus fotos gratis, ¿estaría dispuesto a servir en una fiesta privada a cambio de cuatro palmaditas en la espalda y que nosotros ganemos pasta con esa fiesta?. Me parece que en estos casos todas las respuestas serán un “¡NO!” rotundo.

Y es normal, a todo el mundo le gusta que respeten su trabajo y que le paguen justamente por él. Entonces, ¿por qué los aficionados a la fotografía regalan sus fotos a quienes las usarán para sacar un provecho económico a cambio de poner su nombre –que pocos o nadie verá y mucho menos recordará- en los créditos? No se entiende.

“Ellos no ganan nada porque es una gala benéfica (o porque es una publicación gratuita)”, por ejemplo. Si ese es el tema:

  • El que ha impreso las entradas a la gala, ¿las cobra o las regala?
  • El que ha suministrado la tinta para esas entradas, ¿la cobra o la regala?
  • El que suministra el papel para esas entradas, ¿lo cobra o lo regala?
  • El que sirve las bebidas, ¿las cobra o nos invita a todos?
  • El que suministra las bebidas, ¿las cobra o nos invita?
  • La cia. Eléctrica que suministra la energía para esa gala, ¿nos regala la electricidad o nos la incluye en el recibo de la luz?
  • La compañía del agua que la suministra para el evento ¿nos regala el líquido elemento o pasa factura?
  • Los montadores del escenario, ¿cobran o trabajan gratis?
  • El que pone la música / grupo musical / representante, ¿cobra o lo hace todo por amor al arte?
  • El alquiler del local donde se lleva a cabo la gala, ¿lo cede gratuitamente o cobra por ese espacio?

Si es una publicación, además de los costes de impresión,

  • Los anunciantes ¿pagan por aparecer en la publicación o le regalan el espacio?

Si la respuesta es que con lo de los anunciantes se sufraga la publicación, es que alguien cobra, ¿no? Pues eso.

Entonces, si hay quien cobra, ¿por qué cojones nunca hay presupuesto para los fotógrafos?

Seamos aficionados o profesionales, cuando alguien pida usar una foto nuestra sin pagar por ella, pensemos que alguien sacará un provecho económico por esa foto y que nosotros no veremos un céntimo. Entonces ¿por qué regalar el tiempo que nos ha costado hacer y procesar esa foto para que otros saquen beneficio?

Si nos queremos promocionar tenemos que ser nosotros quienes elijamos el modo y el medio a través el cual nos queremos dar a conocer. El resto es tirar el dinero, dándoselo a ganar a otros para quien sólo somos una fuente de ingresos que no se reparten.

Otro día, si me apetece, disertaré sobre eso del intrusismo y la competencia desleal. Pero eso ya será otro día.

Salut!

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