¿QUÉ SE DEBE SENTIR HABIENDO DEFENDIDO A UN LADRÓN?

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Pues sí, ¿qué se debe sentir sabiendo que se ha defendido a un ladrón?, ¿qué se ha prometido lealtad a quien robaba a nuestras / vuestras espaldas?

Lo pregunto porque habéis estado obedeciendo a una persona que se ha dedicado a robar de nuestros / vuestros bolsillos. ¿Estáis satisfechos de haber permitido que nos roben a todos?

¿Sois entonces cómplices de esos delitos? Porque si es así, ¿cómo podéis esperar que os veamos con buenos ojos cuando obedecéis a quien se dedica a robar?

¿Acaso no tenéis la capacidad de pensar por vosotros mismos y ver qué está mal para evitar que eso ocurra? ¿Acaso sólo obedecéis sin pensar que algo huele a podrido en quien obedecéis?

Si sabéis que alguien está robando, ¿lo denunciáis o miráis para otro lado? ¿Verdad que haríais lo necesario para que eso no ocurriera? Entonces, ¿por qué se ha mirado hacia otro lado? Y una vez sabíais de ese delito, ¿habéis hecho algo o miráis para otro lado como si la cosa no fuera con vosotros? ¿no teníais que proteger a los indefensos? Entonces, ¿qué ha pasado todos estos años? ¿por qué no lo habéis denunciado? ¿Miedo? ¿Dinero? ¿Comodidad en el trabajo?

¿Y cómo es posible que sigáis obedeciendo a quien cubre ese delito? ¿Acaso calláis, no pensáis y obedecéis como quien no tiene el valor de plantar cara a una injusticia?

¿Qué pensaríais si quien os debería defender no lo hace y mira hacia otro lado cuando se comete una injusticia que nos afecta a todos?

Y no, no sirve la respuesta de que para eso te pagan, porque el sueldo es por hacer tu trabajo, no por cubrir un delito.

Lo se y lo entiendo, puede ser muy duro tenerse que responder a todas esas preguntas, pero tarde o temprano, cuando te acuestes en una noche de insomnio, empieces a darle vueltas a si has hecho bien tu trabajo o simplemente te has limitado a obedecer y amparándote en esa “obediencia debida” no miras a los ojos de la realidad y en tu escondida cobardía te das media vuelta y piensas que tú no has hecho nada. Pero en tu interior eres consciente de que estando en el bando correcto defiendes al bando equivocado. Al que roba. Al que engaña. Al que espera que des tu vida por él aunque esa vida, realmente, poco le importa.

Si caes, un homenaje, unas lágrimas, un abrazo a la pareja que te ha perdido, quizá una columna en un periódico que todos olvidarán si no es para sacar algún beneficio y mañana a seguir mangando, que para eso se está ahí.

No. No te apuntaste a esa profesión para defender a quien roba. Pero te pagan para que no pienses, no actúes y, sobre todo, para que obedezcas. Pero si actúas, que sea para salvar a quien roba aunque sea a costa de tu vida.

Y me pregunto, ¿es ese el futuro que quieres para tus hijos?

Nunca defiendas a quien roba, porque su formarás parte de su negocio.  Serás un peón, y todos sabemos que los peones al final se sacrifican. Son los que menos valen, aunque pudiesen llegar a ser Rey al llegar al final del campo de batalla. Y eso no interesa.

Ningún político que haya robado merece tu sacrificio.

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