“Nit d’Il·lusió”, una noche mágica y un museo aun más mágico.

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Este fin de semana hemos disfrutado de nuestras vacaciones que empezaron el viernes 14 por la tarde y terminaron ayer día 17 a las 5 de la tarde, y es que los autónomos, si no nos ponemos nunca enfermos, ¿para qué queremos más vacaciones? >:-(

Aun así, han sido tres días en los que hemos aprovechado para asistir, en Santa Cristina d’Aro (Alt Empordà – Girona) a la “Nit d’il·lusió“, un espectáculo de magia que recomiendo a todos aquellos a los que les guste el ilusionismo.

Con una duración de aproximadamente dos horas que pasan más que volando hemos asistido a espectáculos de manipulación de cartas y demás enseres de la magia, incluyendo palomas, patos y panteras, juegos de esos que te encogen en tu butaca esperando que nadie salga herido (buen número, “magnolo“, pero joer, ¡qué sufrimiento!), cambios de vestuario en un par de segundos, un número de escapismo e incluso uno que no era de magia pero tenía su gracia, con un artista belga Jérôme Murat en el que representa una estatua que interactúa con una segunda cabeza que reposa en su brazo.

Y este espectáculo animado por el mago “Xevi”, quien puede decir con todo el orgullo del mundo que tiene el museo de la magia más grande del planeta, con unos 1400 m2 de exposición de todo tipo de aparatos utilizados en la magia de todo el mundo, una colección de autómatas mayor que la del Tibidabo (Barcelona, aunque creo que realmente está en Sant Cugat), y decenas y decenas de fotografías de los mejores magos del mundo de todos los tiempos, incluyendo al famoso David Copperfield, quien le dedicó dos fotografías a este gran mago que es Xevi.

CLA CASA MAGICA_2015_08_16-4omo disfrutamos de lo lindo con el espectáculo decidimos ir el domingo a “La casa Màgica” , el museo antes mencionado.

La entrada, cinco euros, es ridícula por lo que puedes llegar a ver. Desde el lugar en el que está ubicado, una casa del siglo 18 totalmente restaurada, hasta cualquier cosa que te puedas imaginar que se pueda usar en un truco de magia, desde las típicas cartas hasta las cestas en las que atraviesan a la partenaire que se mete en ella con cualquier artilugio punzante. Desde cartas de magos personalizadas hasta una colección de chapas de cava dedicadas a los naipes españoles. Desde juegos de magia del siglo XIX hasta los famosos juegos de Magia Borrás de nuestra época.

Desde las jaulas en las que desaparecen pájaros delante de nuestras narices hasta efectos 3D para que puedas “coger la luna”, sin necesidad de gafas ni cosas por el estilo. O coger un cerdito de encima de un cristal, cosa harto imposible por más que lo veas delante de tus narices y nada te impida intentar siquiera tocar al marrano ese.

Además, Xevi nos explicaba anécdotas de algunos de esos utensilios mágicos o incluso de cuando visitaba a Salvador Dalí, con quien parece tuvo una buena amistad.

A modo de anécdota, en ese museo pude ver la caja del juego de magia que, cuando tenía yo unos 7 años, le regalaron a mi hermano y que jugando con lo que había ahí dentro me aficioné a este fantástico mundo de la magia. Nunca la volvía a ver hasta ahora. Eso sí, aunque la cartomagia me gusta más que un caramelo a un goloso, sólo me limito a cuatro trucos con cartas y poca cosa más, pero nos divertimos un rato.

Visitamos incluso una capilla restaurada que tiene su buena parte de historia en la que vamos desde la guerra civil hasta las misas que ahí se oficiaron… y, como no, su parte de magia.

Es un repaso por la historia de un arte que nos deja a todos boquiabiertos y pensando cómo es posible hacer lo que acabamos de ver.

Por si esto fuera poco, tuvimos la suerte de coincidir en la visita con el mago “magnolo” al que antes me he referido, un mago gaditano de trato muy agradable, con una gran sonrisa y al que espero poder ver esta semana (del 20 al 22 de agosto de 2015) en el espectáculo que tiene en “El Rey de la magia” de Barcelona.

Y es que la magia… tiene su magia.

Salut!

 

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