Morir por un ideal

publicado en: RELIGIÓN | 0

Una vez leí una frase que siempre me viene a la cabeza cuando alguien está dispuesto a dar la vida por un ideal: “¿Morir por un ideal?, ¡jamás!. Podría estar equivocado”. Y quizá ya iría siendo hora de que esos que están dispuestos a dar lo más sagrado que tenemos que es la vida, se plantéen si no se les está yendo un poco la pinza.

Los últimos acontecimientos que estamos viendo últimamente como los atentados en París, la consecuente caza al terrorista y entre ambas situaciones, los ataques a Raqqa en Síria como respuesta al terrorismo que se vivió en París el pasado día 13 nos demuestran que el fanatismo no tiene fronteras y sus seguidores dejan de pensar para tan sólo obedecer.

Siempre que vemos atentados terroristas procedentes de los seguidores del Islam presenciamos los actos de quienes están dispuestos a morir por una causa que, no nos engañemos, nadie les ha garantizado que sea recompensada.

Según sus creencias, al morir en acto de guerra se les considerará mártires y por ende, al llegar al paraíso tendrán todo lo que en la tierra se les negó, desde sexo con bellas vírgenes hasta disfrutar de los placeres terrenales que, curiosamente, se les ha negado en esta vida.

Es increíble que quien acepte esta doctrina no se de cuenta de que en primer lugar, nadie, pero NADIE le puede demostrar que al morir como mártir dispondrá de todos los placeres terrenales que aquí han rechazado con la intención, y ahí viene lo curioso, de disfrutarlos una vez muertos cuando lo podían haber disfrutado en vida.

Además, quienes mueren nunca son los imanes que se basan en unas escrituras que nadie sabe exactamente ni porqué se escribieron de aquel modo ni tampoco analizan la situación del momento, sencillamente obedecen sin más mientras los imanes viven tranquilamente lavándoles el cerebro a quienes por ese fanatismo están dispuestos a morir matando.

Y claro, detrás de todo esto vienen las venganzas como los ataques llevados a cabo por Francia en territorio sírio, que han provocado nosecuantas muertes entre los terroristas… y los civiles que sencillamente estaban ahí (esos “daños colaterales” que tan tanto se lamentan en las noticias, vamos).

Entonces viendo que esta gente está vendiendo su vida por un ideal que nadie le ha podido demostrar que sea cierto, que les obliga a vivir una vida terrenal de pena (sin música, con las mujeres tapadas como un loro por la noche, con la obligación de rezar cinco veces al día, con la obligación de visitar la Meca al menos una vez en la vida y vete tú a saber cuántos sacrificios más les impone su religión), ¿no son capaces de pensar en que es curioso que los imanes nunca sean los que saltan por los aires, sino que son ellos los que vuelan a cachos?. ¿No analizan que están perdiendo la vida con la esperanza de disfrutar de algo que nadie les ha podido demostrar cuando lo pueden hacer aquí en la vida terrenal que tanto odian pero que, curiosamente, es la recompensa que les dicen que obtendrán?

Es increible, pero están convencidos de que quienes mueran asesinando a infieles que escuchan música, que permiten que las mujeres sean libres, que comen lo que la salud les permita y les apetezca, que pueden disfrutar de la vida que tienen deben morir porque esas actividades están prohibidas por su religión en la interpretación más radical… pero que al fin y al cabo esa vida que criminalizan es la que ansían al morir.

Sinceramente, me parece que esta gente está loca. Condenan a una sociedad al terror de sus actos violentos y asesinos porque viven como ellos ansían vivir una vez muertos en lugar de compartir ese tipo de vida y luego, cuando uno se muere, si hay algo más allá pues ya lo encontrarán pero difícilmente Alá les obsequiará con lo que considera que debería estar prohibido, y si no hay nada, pues habrán disfrutado de la vida, que tampoco es tan difícil.

No es una cuestión religiosa, sino de sentido común. Aquí tienes una vida que te permite disfrutar de lo que tienes a tu alcance y cuando uno estira la pata nadie, absolutamente nadie puede garantizar, primero, que realmente haya algo después de la muerte, y si lo hay, tampoco nadie sabe cómo es y en consecuencia, mucho menos pueden garantizar una vidorra como la que habiendo podido tener aquí, la has rechazado y te has limitado a cargarte a todo el que no tenga tus mismas ideas.

¿Alguien puede pensar que en el hipotético caso de que haya vida después de la muerte puedes tener recompensa alguna por haber sembrado el dolor en los demás?

¿No tienen capacidad de raciocinio para darse cuenta de que cuando Mahoma escribió el Corán no pudo nunca ver el más allá?. ¿Han pensado que todo lo que les han enseñado no tiene otro objetivo que usar a los fieles seguidores del Islam como borregos a quienes se les promete lo que nunca han visto?.

Vale, ya se que la religión cristiana también tiene una barbaridad de violencia, pero ¿a cuántos cristianos vemos en las noticias que se han cargado a alguien porque lo dice la Biblia?. Quizá esté equivocado, pero no recuerdo a nadie actuar así por ese libro sagrado, cosa que no podemos decir de los seguidores del Islam.

Pues nada, que tengo claro que ningún ideal, ningún sueño ni ninguna causa vale la vida de una persona. Osea que quien vaya asesinando por ideales, quizá que empiece por asesinarse a sí mismo y luego, si eso, que nos cuente lo que ha visto en el más allá, pero sin prisas.

Salut!

 

Dejar una opinión