LA ENSEÑANZA EN ESPAÑA: BAJO MÍNIMOS… Y BAJANDO

Recuerdo cuando era pequeño que en clase nos obligaban a aprendernos las capitales de provincia, las regiones de España (sí, antes eran regiones y ahora son Comunidades Autónomas), los principales rios y afluentes y un sinfín de cosas que se conocían como «culturilla general» es decir, de esas cosas que no es que te fuesen a solucionar la vida pero sí te permitían saber algo del país en el que vives y que te iban sirviendo durante la época de estudiante como en la clase de historia, por ejemplo, que tenías una idea de dónde tuvieron lugar los acontecimientos, de de un modo u otro, han dado pie a los días que vivimos.

Es cierto que muchas de esas enseñanzas con el tiempo van desapareciendo de nuestra memoria, aunque más de uno la podríamos rescatar algo de esa información del “baúl de los recuerdos” si nos apuran un poco. Pero aprender esas cosas cuando éramos jóvenes nos forzaban a usar la memoria, nos enseñaba a estudiar, a entender muchas cosas que ocurrían a nuestro alrededor y nos despertaban el interés por algunas materias que en ocasiones acababan siendo nuestra profesión.

Pero eso, por lo visto, era daba lugar a una sociedad hasta cierto punto culturizada que podía pensar por su cuenta, lo cual políticamente debía ser un peligro, porque gobierno a gobierno se ha ido modificando el plan de enseñanza en las escuelas, llegando al extremo de haber tenido un plan de estudios diferente según quien gobernase y a cual peor. Y eso no hay profesorado que lo aguante.

A todo ello debemos añadir las influencias externas en cuanto al tema de la enseñanza, apostando unos por el modelo nórdico, otros el estadounidense, otros el inglés….. pero que de poco han servido para mejorar nuestro sistema de enseñanza (que no educativo, porque la educación se enseña en la familia y en la escuela se va a asimilar conocimientos, ya que los alumnos deben venir educados de casa).

Con tanto cambio hemos llegado al punto en el que los chavales ya no saben ni ubicar Madrid o Barcelona en el mapa (y lo digo porque lo he podido comprobar) e incluso no sabía ni ubicar Londres en el Reino Unido. Es más, ni siquiera sabía ubicar ese país en el mapa de Europa.

Eso sí, muchos de esos alumnos, que no todos, son unos expertos en programas como “Sálvame” o “Gandia Shore”, por ejemplo, llegando a ningunear catástrofes como la del accidente aéreo de Germanwings porque habían cancelado la retransmisión de esos programas a causa de ese accidente. Aquí prima la incultura y el resto no importa.

Recuerdo cuando a de estas estrellas de la telebasura le preguntaron sobre la “revolución industrial” (o la “revolución francesa”, no recuerdo exactamente cual de ellas fue) su respuesta fue que no tenía ni idea y que tampoco le importaba porque ella no estuvo ahí cuando suceció.

Entonces, ¿cómo nos puede extrañar que preguntando a un adolescente acerca de la Guerra Civil Española te responda que no sabe de qué le estás hablando y ya empezamos a no escandalizarnos por ello?.

Pero eso sí, le preguntas sobre la última barbaridad de una estrella de la telebasura y te puede contar con pelos y señales lo que ha hecho en un programa cualquiera.

Y ahora, por si todo esto fuese poco, el Gobierno ha decidido que un alumno puede obtener el título de la ESO con DOS ASIGNATURAS SUSPENDIDAS siempre que estas no sean “Lengua y literatura castellana” y “matemáticas” de forma simultanea. (Noticia en La Vanguardia)

Sinceramente, creo que un país que no apuesta por la cultura es un país abocado a la miseria. Será que me estoy haciendo viejo.

Salut!

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