HOMENAJE A LAS VÍCTIMAS DEL 17-A: VERGÜENZA POPULAR

Bueno, ha pasado ya un año de aquellos fatídicos atentados en las Ramblas de Barcelona y Cambrils en los que perdieron la vida a 16 persona y hubo más de un centenar de heridos.

Un año en el que nos hemos preguntado muchas cosas acerca de lo sucedido, desde el cómo unos chavales se radicalizaron sin que nadie se diese cuenta hasta porqué el CNI parecía tener en nómina al Imán de Ripoll que fue el cerebro de esos atentados.

¿A qué viene un “viva el Rey” en un homenaje a las víctimas de terrorismo?

Preguntas que algunas están respondidas y otras parece que no interese responder, como si algo se ocultara a los ojos del pueblo soberano que en estos casos se limita a poner cadáveres enc ima de la mesa sin que quienes saben las respuestas parezca que les importe demasiado.

Y el pasado viernes día 17 tuvo lugar un homenaje a las víctimas al cual acudieron las principales autoridades del país: el Rey de España, el Presidente del Gobierno español y el President de la Generalitat, amén de un buen número de políticos que no podían faltar en la foto.

Fue una ceremonia en la que la seguridad estaba por encima de todo lo imaginable hasta el extremo de que hasta a las víctimas de los atentados que asistían al acto fueron revisados antes de acceder al lugar destinado para su presencia, como si temieran que una de

Si la senyera está junto a la española, puede pasar, pero si va sola… parece que no.

esas víctimas cometiese otro atentado.

 

A mi, como fotógrafo, me revisaron el equipo cuatro veces, tres de ellas seguidas. Tanto la bolsa con el equipo fotográfico (que ya empieza a pesarme demasiado para mi edad) como la riñonera que siempre llevo.

Una vez dentro me di cuenta de que empezaban a aparecer personas con un sombrero blanco con la bandera española, como si los repartiesen expresamente para el acto.

También me llamó la atención que empezaron a aparecer asistentes con la bandera española ya fuese en un palo como formando parte de su vestimenta, pero de banderas catalanas…. pues no, ni una. Bueno, sí, hubo una mochila que era la bandera catalana en si misma, una camiseta de la segunda equipación del Barça (que son las 4 barras) y otra que estaba en el mismo palo que una española. Y en eso que aparece una mujer, dirigiéndose a nosotros, a “prensa”, pidiéndonos que no se permitía entrar ninguna senyera al acto, que sólo permitían entrar banderas españolas. Curioso, ¿no?

¿A qué venía esa vestimenta en ese acto?

Y en esto, mientras esperábamos que llegasen las autoridades que debían salir en la foto, empezamos a oir “vivas” a España, a la PN y la GC, cosa ciertamente curiosa cuando quienes se cargaron a los terroristas fueron los Mosos y no los otros cuerpos policiales.

Al llegar el Rey, siguieron los vítores como si del día de la hispanidad se tratara, pasando esos gritadores del asunto del acto, que era algo tan sencillo como recordar a quienes perdieron la vida o a sus familiares en dicho atentado.

Pero eso a ellos les venía grande y se limitaron a gritar vítores para alegrar el día al monarca quien, por cierto, en su día pasó de las víctimas catalanas de la violencia policial sufrida por el 1-O del año pasado, pero eso es otro asunto.

Fue algo que les venía tan grande como a quien colgó una pancarta contra el Rey junto al lugar donde se celebraba el acto. Parece ser que tanto de un bando como del otro hay quien no sabe qué toca en cada momento. Pero como esa pancarta estaba fuera de la zona acordonada y era una propiedad privada, nadie la podía quitar sin una orden judicial que parece no llegó a tiempo.

El acto en sí no está fuera de polémica, pues los unionistas, llamémosles así, se quejaron de que Gemma Nierga, la periodista que habló durante el acto, lo

Señores, esto tampoco tocaba. Y además no sabe que hay catalanes monárquicos (aunque le pese)

hiciese en catalán y no en castellano, queja curiosa, pues los asistentes procedentes de otros países que no hablaban catalán pero sí castellano, no se quejaron en ningún momento de este aspecto. Ellos estaban ahí para recordar a las víctimas, no para politizar el acto con gilipolleces de que si se hace en catalán o no.

Y se que no les molestó porque estuve hablando con ellos después del acto. Nadie se quejó del idioma utilizado por la periodista.

Lo que sí me comentó el familiar de una de las víctimas es que por lo visto alguna autoridad se quejó de que las primeras sillas estuviesen reservadas para las víctimas y que ellos estuviesen detrás, dando el protagonismo a las primeras. Y es que si no hay foto, seguramente algunas autoridades no habrían asistido “por problemas de agenda”.

Y como no podía ser de otro modo, fuera de la zona acordonada para el acto se enfrentaron quienes se manifestaban, unos por la unidad patria y el Rey y otros totalmente en contra.

¿La diferencia?, pues que, según las imágenes que se pueden encontrar por youtube, los violentos eran los “unionistas” mientras los indepes se limitaban a gritar consignas contra el Rey y a favor de la independencia.

Fue un acto donde no cabían banderas, ideologías ni enfrentamientos.

Fue un día donde no cabían diferencias políticas.

Pero por desgracia fue un día donde hubo banderas, ideologías, enfrentamientos y reproches políticos, y es que en este país hay demasiada gente que no sabe estar en su lugar.

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