¿EL NEGOCIO DE LA ECOLOGIA VS CALIDAD DE VIDA?

publicado en: COMERCIO, ECOLOGÍA, SALUD, SOCIEDAD, TECNOLOGÍA | 0

Cómo queremos que el clima mejore si las cosas que más contaminan se compensan con multas e impuestos en lugar de prohibirlas.

Pero eso sí, para mejorar el clima tenemos que dejar de producir, entre otras cosas, plásticos, y eso implica dejar de tener móviles, ordenadores, coches,.. etc. ¿Y estamos dispuestos a dejar de tener todo eso que nos ofrece una calidad de vida mejor? Porque el 99,9% de nuestras vidas se basan en el plástico, que es de las cosas que más contaminan.

Ya no podemos ir marcha atrás en cuanto a la fabricación de coches, ya sean de gasolina como eléctricos. ¿Qué cuesta, ecológicamente, fabricar un coche eléctrico? Posiblemente más que uno de gasolina. Pero, aunque no fuese así, cosa que dudo, ¿qué haremos con las baterías de estos coches cuando, de aquí a unos 10 años, lleguen a su fin y no se sepa cómo reciclar sus componentes? ¿Alguien ha pensado que para cargar el coche eléctrico es necesario la producción de esta energía, y eso contamina una burrada hasta que se generalicen las renovables… que las grandes corporaciones boquean tanto como pueden?

Y en costes de vidas humanas, ¿cuántos conflictos armados tienen origen el conseguir el control de sus principales componentes que están en países del tercer mundo o en vías de desarrollo? ¿Alguien ha pensado en este “pequeño detalle”?

¿Qué haremos si dejamos de lado el plástico?, ¿con qué fabricaremos su substituto?, ¿con madera? ¿estamos dispuestos a arrasar los bosques para obtener esa madera que substituya al plástico? Y si se obtiene un producto que lo pueda reemplazar, ¿su producción contaminará más que lo que contamina el propio plástico? No lo sabemos, pero siempre hay ese riesgo de que sea peor el remedio que la enfermedad.

En el caso de que lo vayamos fabricando y no se pueda reciclar, ¿qué haremos con ello?, ¿almacenarlo en algún país del tercer mundo del que nos importa un rábano su futuro y olvidarnos como quien guarda la mierda debajo de la alfombra? Eso es lo que ya está pasando con muchos componentes informáticos y nadie dice ni mú. Y de seguir así, al final ocuparemos países enteros de porquería que no queremos en el primer mundo.

¿Lo vamos a almacenar en el fondo del mar? ¿en serio que vamos a dejar la mierda en los océanos que ya tenemos hechos una porquería para no ver lo que ensuciamos?

¿Y qué hacemos con la contaminación del aire que tantas vidas cuesta en el mundo? ¿Vamos a dejar de fabricar lo que en muchas ocasiones nos facilita la calidad de vida que tenemos? ¿Dejaremos de fabricar productos de limpieza que, gracias a la higiene, evitan algunas enfermedades provocadas por la suciedad? ¿vamos a dejar de usar cosméticos que nos permiten mantener una higiene decentilla? ¿dejaremos de producir algunos medicamentos que salvan vidas porque contaminan en su proceso de producción?

Es posible que al no fabricar para no contaminar el planeta siga igual porque sea su ciclo de vida como “esfera estelar”, no lo sabemos. No olvidemos que antes que nosotros hubo otras especies que se extinguieron en un plis plas y que de estas sólo conocemos los dinosaurios, pero podría haber otras que no conozcamos y que desaparecieran por es ciclo natural del planeta.

Estamos en un punto crítico del que difícilmente podremos salir sin pagar unas gravísimas consecuencias.

Dudo que la sociedad esté dispuesta a prescindir de la comodidad en la que se ha aposentado mientras los grandes fabricantes seguirán comprando cuotas de contaminación a países en los que la contaminación industrial apenas existe. Porque en este mundo en que vivimos y en esta sociedad que hemos creado, la mierda se tapa con dinero.

Nos convencen de que tenemos que reciclar, pero seguimos pagando por contaminación en todo lo que adquirimos, porque cuando no lo necesitemos, se rompa o pase de moda, engrosará los vertederos o centros de reciclaje donde sólo se recuperará una parte de eso. Y el resto,… a la basura. Pero es que tampoco nos tenemos otra opción si queremos seguir viviendo como vivimos.

Cuando compramos un móvil sabemos que su vida útil será de unos 3 años, tras los cuales dará problemas, dejará de funcionar o, sencillamente, pasará de moda y nos convencerán de que necesitamos otro móvil más moderno para ser felices. Y lo compraremos a la vez que el viejo acabará, tarde o temprano y en el mejor de los casos, en un centro de reciclaje. En lugar de establecer por ley que las cosas no tengan una vergonzosa “obsolescencia programada”.

Ya no reparamos las cosas, sencillamente nos ponen delante la facilidad de cambiar lo que se estropea.

Pocas teles se reparan porque el coste es superior, en proporción, a lo que sería comprar otra mejor, más moderna y más grande para ver la mierda de programas que nos meten a todas horas.

Y como esto, casi toda la tecnología de uso diario, lo que ha dado lugar a que la ecología sea un negocio más para el cual es necesario que la contaminación siga su curso. Si no fuese un negocio, ¿crees que a alguien invertiría en ella?

Por más que reciclemos habrá quien siga fabricando como si fuese un reto mantener el nivel de porquería en el mundo en que vivimos. Y si se le multa, paga como si nada (eso sí, recurriendo a los tribunales porque “no hemos hecho nada malo”) y sigue su día a día. Porque la ecología no deja de ser otro negocio del que sacar pasta, no hay más.

Y cuando descubramos que el dinero no se puede comer, los gusanos se estarán dando un festín con nuestros contaminados cuerpos serranos.

Salut!

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