POR CRITICAR QUE NO QUEDE

publicado en: POLITICAMIENTOS, REDES SOCIALES, SOCIEDAD | 4

Como siempre, hay algo por algunas redes sociales que me llama mucho la atención, y es que todo el mundo sabe cómo se tienen que hacer las cosas, pero de ese “todo el mundo” pocos demuestran con hechos cómo se deberían hacer esas cosas que se hacen mal.

Si uno está trabajando en un empleo, el que sea, difícilmente dedicará su tiempo libre a hacer otros trabajos que no le corresponden y menos aun si no le queda más remedio que el pluriempleo para llegar a fin de mes, que ya sabemos todos como andan las cosas, pero si uno no tiene más trabajo que rascarse el ombligo y criticar lo que cree que se está haciendo mal, ¿por qué no presenta su solicitud a trabajar en esa empresa que por lo visto lo hace todo mal y les enseña desde dentro cómo se tienen que hacer las cosas? ¿O es que es de los que critican porque no sabe hacer otra cosa?

Este país se caracteriza, entre otras muchas cosas, en que todos sabemos cómo se gestiona la política sin tener ni idea de cómo funciona esta. Y no sólo la política, sino casi todos los ámbitos habidos y por haber, desde cómo se tiene colgar un cuadro o poner el papel de váter hasta cómo dirigir la política internacional, que hay mucho salva patrias de bodeguilla que domina las leyes que rigen el mundo cosa fina, oiga.

Pero mi comentario no va por esos niveles, ni por el del papel de váter ni por la política internacional, sino por la política local, por el cómo se deberían hacer las cosas y no se hacen.

Hay mucha gente que saliendo del trabajo se encuentra con una docena de cagadas de perro en el portal de su casa, lo cual enojaría al más pintado y estucado. No es de extrañar entonces que esta persona, después de trabajar y acoquinar la burrada de impuestos que paga exija no encontrarse con esa situación. Y quien dice cagadas de perro dice meadas de gato o papeles de prensa, grafitis y demás muestras de vandalismo y guarrería.

Y también están quienes no dan palo al agua en todo el día y se pasan el día buscando el pelo de rabo de gato en la calle para denunciar la ineptitud municipal en la limpieza de las calles y que el pueblo llano le aplauda la denuncia. Y estos son los peores, no el pueblo llano, sino el aburrido que se dedica a señalar con el dedo acusador porque no tiene nada más que hacer que quejarse por las redes (qué sería de esta gente sin las redes sociales? ¿Ah, qui lo sa?)

Entonces, si estas personas no tienen nada más que hacer en todo el día sino quejarse de lo mal que anda todo en su pueblo, ¿por qué no entran a trabajar en el ayuntamiento de turno y les enseña cómo se deben hacer las cosas? Porque no cabe duda de que si se queja de todo y más alguna idea tendrá de cómo corregirlo, ¿no?

El pueblo anda necesitado urgentemente de estos iluminados que no tienen nada más que hacer en todo el día y que dominan la crítica despiadada para que con sus conocimientos de la gestión municipal solucione las cosas que los cobran por ello no tienen ni puta idea de hacer.

Porque si una cosa me ha enseñado los años es que, por más anti-taurino que uno es, no es lo mismo ver los toros desde la barrera que plantarse delante del astado.

Y con todo esto no quiero ni de lejos disculpar una mala gestión municipal de cualquier pedanía, villa, pueblo, ciudad o país, sino que me llama la atención que hay mucho aburrido suelto cuyo cometido en la vida parece ser vivir de la crítica sin ten en cuenta que, como bien dice el dicho popular, “el movimiento se demuestra andando”.

Y no hace falta ser alcalde para demostrar cómo hacer las cosas (aunque ayudaría, claro está). Basta con querer trabajar, hacer la solicitud correspondiente en el ayuntamiento y una vez dentro demostrar que basta con coger una escoba, un capazo y tener ganas de hacer bien las cosas para que el pueblo esté más limpio de lo que muchos cerdos ensucian.

Salut!

4 Respuestas

  1. Ruben Gonzalez Arapiles

    Cierto Jordi, comparto ampliamente lo que dices y déjame aportar y matizar. Por un lado esta el trastorno negativista desafiante, esos son los trolls, que para levantar su auto estima, no son capaces de aportar nada solo criticar por criticar, intentando ridiculizar a los demás para sentirse ingeniosos. Por otro lado esta el cretinismo, que no es un trastorno si no una enfermedad. Comparto contigo, en lo de las criticas sin fundamento, sin aportaciones. Déjame hacer una defensa de los funcionarios; si el proceso es correcto, la clase funcionarial, es una clase altamente preparada, ya que si bien en las oposiciones se exige ya de entrada un nivel, pero para conseguir la plaza debes de competir con los opositores que tienen tu misma formación y además quedar el primero, es como tener que quedar el primero de la clase y a veces no se presentan cuatro. Ciertamente a veces la oposición no recoge todas las actitudes necesarias y a veces se producen fiascos una gran base de conocimientos teóricos, pero con déficits prácticos. Y luego estan los políticos a los que sólo se les exige saber leer y escribir, pero que son elegidos por el pueblo. Lo jodido es cuando el político quiere hacer de funcionario, y el funcionario de político, es cuando se producen desajustes. Ciertamente quizás sólo los políticos con formación, pueden criticar a otros politicos, pero no encontramos en la disyuntiva, que no es lo mismo criticar una política que una técnica, como generalmente a grosso modo existen los liberales frente a los socialdemocratas, dos proyectos opuestos, y no es cuestión de técnica. Fuera de esto Aristóteles decía que el hombre es un animal político, por la misma causa cada uno tiene una razón política, lo que pasa es que hay políticos sabios y coherentes y políticos idiotas.

    • Ruben Gonzalez Arapiles

      Perdón se me olvidaba, otro apunte dentro de los políticos. Existen políticos que verdaderamente sienten el servicio público, desgraciadamente suelen ser engullidos por la politeia, y por otra parte el que se mete en política por proyección personal, son los destroyers. Como afirma el Psiquiatra Andrzej Łobaczewski que definió el término ponerologia, y en concordancia con el Doctor Robert Hare, la política es un atractivo para los psicópatas que segun sus premisas se corresponden con el 16% de ellos, pero no es sólo eso es que ese 16% pueden llegar a dominar todo el sistema como se ha demostrado a lo largo de la historia.

  2. Ruben Gonzalez Arapiles

    Perdón se me olvidaba, otro apunte dentro de los políticos. Existen políticos que verdaderamente sienten el servicio público, desgraciadamente suelen ser engullidos por la politeia, y por otra parte el que se mete en política por proyección personal, son los destroyers. Como afirma el Psiquiatra Andrzej Łobaczewski que definió el término ponerologia, y en concordancia con el Doctor Robert Hare, la política es un atractivo para los psicópatas que segun sus premisas se corresponden con el 16% de ellos, pero no es sólo eso es que ese 16% pueden llegar a dominar todo el sistema como se ha demostrado a lo largo de la historia.

  3. Sonia Márquez Sánchez

    Un buen post Jordi, pero creo que como dice el refran: dos no se pelean si uno no quiere!!
    El aburrido o digamoslo así, el que hace con su vida lo que quiere, en este caso publicar quejas o cosas non gratas de su pueblo, no creo que obligue a nadie a seguirle!!
    Las reiteradas denuncias, por medios sociales “duelen más” y vía aplicación que facilitan los ayuntamientos, vía instancia, etc. “duelen menos”.
    Un medio social mal administrado decae solo, un medio social mal administrado pero constantemente nombrado (aunque sea para mal) es…como lo digo: hacerle un gran favor al “aburrido”.
    Con respecto a tu exposición de basta con querer coger un capazo y trabajar (si te refieres a trabajar para el ayuntamiento) no es tan fácil! ! Eso si, hay que probar y sobre todo han de querer contratar!!
    Demasiada información agota y de nada sirve una queja si uno mismo no se agacha a recoger un papel que sin querer se nos ha caído.
    Tema políticos… algunos en ocasiones creen ver personas y no números de votos!!
    Saludos
    Sony

Dejar una opinión