¿CRISIS INDEPENDENTISTA A LA VISTA?

De entrada, quiero dejar claro que no soy economista y lo que escribo es mi punto de vista como ciudadano de a pie y autónomo que se ve crujido a impuestos.

Esto de la independencia est muy atractivo en el papel, pero en la práctica económica es un deporte de riesgo que no se si merece la pena correr.

Todo el mundo está encantado con eso de la independencia, lo ven como el paraíso en el que nos libramos de un gobierno “opresor” que nos tiene asfixiados económicamente, pero algo no cuadra en la economía de ese mundo de yupi en el que todo el mundo está dispuesto a sacrificarse, pero si llega el momento en que no puedan poner el plato en la mes… quizá les venga esa frase de “cualquier otro tiempo pasado fue mejor”.

Muchas empresas tiene proveedores fuera de Cataluña, lo que implicaría que de seguirles comprando los productos tendrían aranceles y el transporte de mercancías pasaría de ser nacional a ser internacional, lo que ralentizaría el tiempo de disponibilidad de esas mercancías por el simple hecho de parar en las aduanas, aparte del coste que pueda tener dicho transporte, claro. No es la misma tarifa la del transporte nacional que la del internacional, y lo digo por experiencia.

Los aranceles, necesarios para proteger los productos catalanes frente a los extranjeros y recaudar más impuestos, encarecerían los productos que darían lugar a un aumento en el coste de vida.

Y eso sin contar que las exportaciones catalanas, las cuales van en gran medida al resto de España, sufrirían aranceles que también encarecerían el producto, por lo que los compradores actuales podrían buscar a otros proveedores dentro de la UE que substituyesen a los catalanes, lo que daría lugar a una caída de nuestro comercio exterior y, por ende, menos ventas y menos ingresos. Al tener menos ventas nos encontraríamos con menos demanda, lo cual significaría menos mano de obra o, de conservarla, a precio más bajo. Es decir, aumento del coste de vida + menos salario por falta de demanda = problema al canto.

A la posible caída de las exportaciones a España se tendrían que sumar las hipotéticas caídas en las exportaciones a la UE, pues no tendríamos ningún acuerdo comercial para beneficiar a nuestro comercio y este se vería perjudicado por aranceles que encarecerían su precio.

Se ha comentado en muchas ocasiones el hecho de que muchas multinacionales se están instalando en Cataluña a pesar de (o gracias al), proceso de independencia, lo que para muchos significa la confianza de la economía multinacional en Cataluña.

Pero este hecho podría tener un doble filo. Por un lado, confían en la fortaleza de la economía catalana, pero de quedarnos fuera de la UE lo que esas empresas habrían conseguido es mano de obra más barata por eso de pasar a ser extracomunitarios con el riesgo de caída de salarios por lo que he comentado antes. Y es que una multinacional no entiende de políticas, sólo de rentabilidad.

Y todo esto sin tener en cuenta lo que explica el artículo de “El Confidencial” acerca de la deuda con la que nacería una República Catalana, que por más que nos quedásemos fuera de la UE y quisiéramos pasar el muerto a España, a la UE no le vengas con tonterías, que si tienes una deuda con ella, la tienes que pagar, sí o sí. Y sinó, que se lo digan al Reino Unido.

Por supuesto que todo eso, según los economistas favorables a la independencia, saldría de los impuestos de los catalanes, de los cuales tienen que salir también las pensiones, la sanidad y, tal como se insinuó no hace mucho, un nuevo ejército, lo cual no sale precisamente barato.

Muchos intelectuales nacionales e internacionales dan soporte a la independencia, pero visto por muchos de ellos desde el exterior, o lo que es lo mismo, viendo los toros desde la barrera.

Si sale bien, fantástico, pero si sale mal, tenemos mucho, demasiado que perder. Y eso es lo que dejaríamos a nuestros hijos y quizá hasta a nuestros nietos.

En caso de independencia, sólo nos podría salvar de esta situación el seguir en la UE, y por ahora, salvo los dirigentes independentistas, nadie nos lo ha podido garantizar, y eso puede ser un problema enorme.

Vale, que Noruega y Suiza no pertenecen a la UE y son países totalmente autosuficientes en casi todos los aspectos, pero no nos engañemos, esos países hace muchos años que son autusoficientes, no nacieron ayer. Suiza es famoso por su política bancaria y además están en otras organizaciones internacionales en las que, de entrada, no estaría Cataluña. Y eso nos deja un poco fuera de juego.

Quizá sea por eso que cuando a algún político independentista se le explique lo que rezan las leyes de la UE se salga por la tangente, poniéndonos delante el árbol que no nos deja ver el bosque.

Salut!

Una respuesta

  1. Ruben Gonzalez Arapiles

    Comparto tu criterio Jordi, sólo un apunte, esos paises que dices nunca se sumaron a la UE que no es lo mismo que salirse, veremos que pasa con el Reino Unido, si bien ellos si tienen la suficientemente fuerza y aun así tendrán serios desajustes, y siempre tienen al amigo Americano que les puede echar una mano.

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