¿Contratar a un fotógrafo?, ¿Pa qué?

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La evolución tecnológica de la fotografía se recibió con los brazos abiertos de par en parte de los profesionales del sector ya que les permitía ver la imagen captada antes de decidir si merecía la pena revelarla a la vez que ofrecía la posibilidad de ver si los parámetros de la captura eran los correctos y la foto no había quedado demasiado oscura o demasiado clara, lo cual redundaba en su productividad y ser ahorraba algún que otro cálculo previo a la toma de la imagen.

 

Pero no todo iba a ser tan bonito y esa evolución en las cámaras hizo a la vez que estas bajasen de precio hasta que hoy en dia es extraño que no haya, por lo menos, dos cámaras ditigales en cada casa amén de los teléfonos móviles que hacen unas fotografías que ya querrían haberlas hecho algunas de las reflex profesionales digitales de antaño, lo que unido a la facilidad con la que se pueden aprender las cosas a través de internet y los medios disponibles para conseguir todo el abanico necesario para poder procesar las fotos sin necesidad de pasar por caja tal como manda la legalidad, pues tenemos que, en la actualidad, la oferta de fotógrafos supera con creces a la demanda, y eso no ha sido bueno ni para la profesión ni para el cliente, aunque parezca que no sea así para este último ya que al final es quien paga esas consecuencias.

 

Si nos limitamos a la RAE, para la palabra “fotógrafo” ofrece dos acepciones:

 

1. m. y f. Persona que hace fotografías.
2. m. y f. Persona que tiene por oficio hacer fotografías.

 

Es decir, que no mienten quienes por hacer fotos, aunque sean con el móvil, cuando pulsa el botón está haciendo de fotógrafo, guste o no al sector profesional del asunto.

 

Luego nos ofrece la versión dedicada a quienes se ganan (o para quienes intentamos ganar) el sustento con esta labor de que a uno lo paguen para hacer fotografías, y ahí tenemos el problema, que debido a la ingente oferta de fotógrafos de la primera definición ¿quien va a pagar por uno “profesional” si al fin y al cabo la foto la hace la cámara y en el ordenador se arregla todo?. Y ese es el gran error.

 

Vaya por delante que hay aficionados que dan sopas con hondas a muchos profesionales de la materia y que también hay profesionales que pegan unos sablazos del quince por fotografías que muchos clasificarían de mediocres en base a lo que sube la factura, porque no todo es perfecto, claro está.

 

Pero el hecho de que, por ejemplo, una boda se encargue al cuñado o al amigo que se ha comprado la reflex y hace unas fotos muy chulas nos ha hecho aceptar como un buen trabajo capturas que, sinceramente, dejan mucho que desear incluso sin tener que pagar por ellas.

 

Tengo una amiga fotógrafa a quien le rechazaron un presupuesto para hacer una boda y pasada esta le vino la pareja pidiendo a moco tendido que, por favor, le arreglase las fotografías que les había hecho el amigo al que le encargaron la boda. El estropicio fue tal que no era posible rescatar casi que ni el papel para tomar notas detrás de la foto. Y esos momentos se pierden para siempre.

 

También hay el caso de la novia que acude al fotógrafo para repetir el reportaje del vestido porque todas las fotos están quemadas, oscuras, desenfocadas o, sencillamente, son una mierda de fotos para un vestido en el que se han gastado 2000 o 3000 euros para llevarlo unas horas en toda la vida, o un convite que ha costado 120 euros por comensal y luego ya sabemos dónde va a parar esa comida. Pero las fotos que van a durar toda la vida y que son las que nos traerán esos buenos recuerdos, en eso no vamos a gastar, que “eso lo hace cualquiera”.

 

Y es que no nos engañemos, salvo excepciones lo barato sale caro. Y ya no es cuestion de dinero, que es algo importante, sino que por ahorrarnos un dinero acabamos encargando el trabajo a quien por tener un equipo molón acaba haciéndonos perder unos momentos irrepetibles en nuestras vidas. Y claro, luego vienen las lamentaciones.

 

Y eso no sólo ocurre en las bodas, sino en muchos aspectos de la profesión, como puede ser la fotografía de catálogo, que uno se las hace con la compacta y pretende que esa imagen venda su producto. Vamos a ver, chavalín. Si tú no inviertes en mostrar tu producto como es debido, si no muestras interés en que se vea attractivo, ¿pretendes que el cliente lo haga por tí?. A menos que vendas billetes de curso legal, al cliente le entra el producto por la vista, y si eso no lo enamora…

 

Seguro que muchos habeis visto fotografías de producto que dan miedo y que os hacen dudar de la calidad que nos ofrecen en la descripción. Incluso esperas que si lo vas a comprar te den un producto borroso como el de la foto, porque algunos no se preocupan ni de que esté debidamente enfocada o con la luz correcta.

 

Y como estos ejemplos los tenemos por cada campo de la fotografía.

 

Ya se que muchos hacen fotos divinas de la muerte y que tampoco les hace falta un trabajo profesional, porque total se va a ver en Internet pero no suele se lo más habitual.

 

Entonces, ¿es necesario contratar a un profesional cuando uno lo puede hacer con su móvil o tiene a un amigo que tiene una cámara chula pirula?.

 

La respuesta es sí, siempre que respetes tu producto, respetes al cliente para que vea lo que realmente le ofreces y tengas la intención de que cuando hablen de tu producto y lo muestren por internet, el cliente se vea atraido a comprar. Si todo esto te la trae al pairo, entonces no hagas ni una foto, haz un dibujo a lápiz y tirando.

 

¿Que un fotógrafo es caro?, pues si es bueno no suele ser barato, pero sí es rentable. Una sutil per importante diferencia. ¿O porqué te crees que cuando un actor o una modelo necesitan fotos van a uno de esos profesionales que cobran un pastizal?, ¿por capricho?, pues no, porque lo que quieren es transmitir su mejor imagen al público que, al fin y al cabo, es quien les paga lo que ganan.

Y si el fotógrafo hace mal el trabajo le puedes exigir que lo vuelva a hacer. Pero a quien pagues poco o a quien te lo haga como un favor poco le puedes reclamar, no nos engañemos.

 

Otro día me dará por escribir sobre el motivo por el que los fotógrafos “son caros” 😉

 

Salut!

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