COLABORACIONES BENÉFICAS DONDE EL QUE NO COBRA ES EL DE LAS FOTOS

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Últimamente estoy viendo cómo el mundo de la fotografía profesional, de esa en la que uno cobra por su trabajo, se está yendo a la mierda a pasos agigantados, silenciosos, pero agigantados.

Antes, cuando uno quería entrar en este mundillo para ganarse la vida haciendo fotos, con un poco de suerte entraba en un laboratorio para ir aprendiendo cómo funcionaba eso de revelar y con el tiempo acabar dominando el procesado de las fotos en el cuarto oscuro.

También podías entrar como ayudante de otro fotógrafo para ir cogiendo el tranquillo de cómo hacer las fotos que gustan a los clientes y para las cuales te pagan un dinerillo.

O en la mejor de las suertes, entrar de ayudante de un fotógrafo que dispusiera de su propio laboratorio para ir cogiendo poco a poco lo que debías aprender de este mundo para vivir de él.

Con la llegada de la fotografía digital y de los procesos informatizados del revelado fotográfico actualmente conocido como procesado, a lo que se ha sumado la facilidad de conseguir esos programas sin pasar por caja, han hecho que el mundo de la fotografía esté algo así como mal visto, como preguntándose el cliente el motivo por el que cobras por tus fotos cuando es algo que hace la cámara y que ves al instante en la pantalla al uso y que, sino queda bien, la repites y ya está. Total, ya no pagas revelados y Photoshop, por nombrar el programa más famoso en estas lides, lo arregla todo.

Y con estas nos plantamos en los intercambios que todos hacemos cuando podemos para practicar sin necesidad de pagar a un/a modelo profesional.

Inicialmente entiendo que estas prácticas se llevaban a cabo para practicar poses, para probar equipos nuevos, para nuevas técnicas, etc., con el objetivo de que todas las partes participantes aprendieran (iluminación, fotografía, maquillaje, modelaje…) y que los resultados aceptables de esas sesiones se repartieran entre los que hicieron posible dicha sesión y los pudieran utilizar como muestra de sus trabajos.

En la actualidad eso ha pasado de ser algo para practicar a ser algo para aumentar portfolio, es decir, para que alguien que es modelo o que tenga una idea de ello, pose para nosotros o que algún fotógrafo nos haga unas fotos chulas que podamos utilizar profesionalmente.

Parece que el hecho de practicar en los TfCD con esos objetivos ha ido en desuso y ahora ya no es sólo para este fin, sino que ya se da por entendido que las sesiones deben dar unos resultados que se puedan utilizar profesionalmente.

La verdad es que no hay nada de malo en ello, pues en estos casos todas las partes saben que van a ganar algo con esas sesiones y si hay algún coste se suele repartir entre los participantes a partes iguales o como lo hayan decidido.

Pero esto ya ha ido un paso más allá. He visto algunas peticiones de TfCD para hacer fotos de catálogos que van a servir para obtener un beneficio, es decir, que piden que poses o hagas fotos gratis para utilizar las imágenes en catálogos comerciales que antes se hacían pagando a un profesional para hacerlos.

O cuando piden colaboración para una actividad benéfica como, por ejemplo, hacer calendarios. Y esto está muy bien pero llama la atención que el único que no pueda cobrar sea el fotógrafo y7o la modelo.

Cuando se pide una colaboración a un evento benéfico se da por supuesto que el fotógrafo / modelo van a estar ahí de forma totalmente altruista. Total, es un evento benéfico, pero… ¿han pedido colaboración a modo benéfico a quien suministra el cáterin, por ejemplo?

La compañía eléctrica que suministra de energía ese evento, ¿cobra esos vatios que se utilizan o los regala?

El que imprime los folletos, entradas, pasquines, carteles… ¿lo hace gratuitamente o cobra por ellos? Y quien suministra el papel y la tinta para esas impresiones para el evento benéfico, ¿regala el material o también cobra?

Seguramente que el del catering cobra por sus productos, porque ellos los tienen que pagar a sus proveedores igual que deben hacer lo propio con los impuestos, contratos de trabajadores, etc.

La compañía eléctrica cobra por cada vatio que se utiliza, y si puede no nos extrañe que con los contadores nuevos cobre algo más de lo debido, pero se le paga sin rechistar y punto en boca.

La imprenta está en la misma situación que el cáterin, que debe cobrar por su trabajo porque también tiene que pagar a proveedores, impuestos, alquileres… Y vamos, que es de lo que viven, no nos engañemos.

Incluso nos podemos encontrar con que el diseñador de los carteles publicitarios y las emisoras de radio que se puedan utilizar para publicitar el evento cobren por su trabajo, pues para ello es necesario disponer de unos equipos que tienen su coste y su mantenimiento que, gratuito, lo que se dice gratuito, no es.

Entonces es cuando uno se pregunta por el motivo en que se ha decidido que quienes no tienen que cobrar son los fotógrafos y/o modelos.

¿Acaso no tienen que pagar impuestos, invertir en equipos y formación, dedicar horas de su tiempo a que esté todo listo en la fecha prevista y la calidad demandada por el cliente?.

¿Los modelos no tienen que comer, aunque sea menos de lo recomendable, para poder estar atractivos para esos eventos? ¿No tienen que pagarse gimnasios, escuelas, formación etc. para estar “siempre perfecto/as?

Pues parece que no, que los únicos que no tienen que cobrar somos los fotógrafos y/o modelos y todavía no entiendo el porqué de esta decisión… o si, y es que para modelos pueden camelar a cualquiera que tenga buen aspecto con la promesa de que saltarán a la fama y con los fotógrafos pasa más o menos lo mismo, que pueden camelar a cualquiera que sepa pulsar un botón con la misma promesa o, sencillamente, pagándole los cubatas y jurándoles por snoopy que su nombre aparecerá en los créditos… que casi nadie lee. Pero con esto están pagados.

Es decir, que si un aficionado a la fotografía lo hace en plan benéfico, ¿Por qué no lo va a hacer un profesional?

Mal, muy mal está el mundo de la fotografía, y gran parte de culpa es de los propios fotógrafos por no saber decir a tiempo “no” y que los que buscan colaboraciones benéficas descubran en sus carnes por qué se tiene que pagar un servicio profesional.

Salut!

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